Resumen

El alce es el miembro más grande de la familia de los ciervos y uno de los animals característicos de la taiga. Sus patas largas, hocico ancho y astas estacionales le permiten moverse por la nieve, alimentarse en humedales y sobrevivir largos inviernos del norte.
Hábitat y distribución
El alce habita el cinturón boreal del norte de Norteamérica y Eurasia, desde Alaska y Canadá hasta Escandinavia y Siberia. Prefiere bosques fríos, humedales, valles fluviales, bordes de lagos y bosques jóvenes donde los arbustos y las plantas acuáticas quedan cerca del refugio.
Cómo identificarlo

El alce es el cérvido vivo más grande, con patas muy largas, una joroba alta en los hombros, rostro alargado y una papada colgante. Los machos adultos desarrollan cada año astas anchas y palmeadas, mientras que las hembras no tienen astas y suelen ser más pequeñas.
Dieta y caza

Ramonea sauces, abedules, álamos, abetos balsámicos, brotes, corteza y ramas finas, y en los meses cálidos consume mucha vegetación acuática. En invierno sobrevive con ramillas y corteza, usando su altura y hocico flexible para alcanzar alimento sobre la nieve profunda.
Comportamiento

La mayoría de los alces son solitarios, aunque pueden reunirse de forma laxa en zonas ricas en alimento. Se desplazan bien por la nieve, nadan con fuerza por lagos y ríos, y dependen más del olfato y el oído que de la velocidad para evitar lobos, osos y personas.
Ciclo de vida

La berrea ocurre en otoño. Los machos compiten con llamadas, olores, exhibiciones y a veces choques de astas; tras una gestación larga, las hembras suelen parir una o dos crías en primavera, cuando el nuevo crecimiento vegetal mejora la producción de leche.
Papel ecológico

Como grandes ramoneadores, los alces moldean el crecimiento del bosque joven, los bordes de humedales y el flujo de nutrientes entre el agua y la tierra. También son presas clave de lobos y osos, uniendo vegetación, depredadores y carroñeros en los ecosistemas boreales.
Conservación

La especie figura globalmente como de Preocupación Menor, pero algunas poblaciones locales disminuyen por inviernos más cálidos, parásitos, garrapatas, fragmentación del hábitat, atropellos y sobrecaza. La gestión eficaz requiere monitoreo regional.